La Carrera: Todo cambia

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Con el anuncio de las nominaciones a los Golden Globes, se puede dar por terminada la primera parte de la temporada de premios estadounidenses (los precursores a los Oscars), la cual se reanudará cuando en enero se empiecen a anunciar los premios de distintos sindicatos: de directores, de guionistas, de productores, etc. Una actuación o una película que logre éxito en los precursores seguramente logrará éxito en los Oscars, pues estos premios previos son un síntoma de cuál es el ambiente y los consensos sobre qué fue lo mejor del año. (Ver: ¿Cómo ganar un Oscar? (Parte 3: Precursores))

Adicionalmente, los votantes en los Oscars (los más de 3000 miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas AMPAS) tienen un montón de películas para ver en estas semanas antes de definir sus elegidos, y nunca es perjudicial para que un filme sea visto aparecer en los medios ya sea por sus nominaciones a algún premio, o por haber sido listado en tops 10 de lo mejor del año.

Aparte de los precursores de la crítica que cubrimos en Fílmicas, que consideramos son los más importantes, pues son los grupos de críticos y cinéfilos más grandes e influyentes (la National Board of Review, los críticos de Nueva York y Los Ángeles, la Broadcast Film Critics Association que entrega los Critics Choice Awards), hay un montón de premios de asociaciones de críticos de distintas ciudades y pueblos que pueden dar cuenta también de la opinión general sobre el estado de la carrera hacia los Oscars.

En general, esta ha sido una temporada de premios muy movida, como hace mucho no se veía. No hay consensos tempranos y categorías como las actorales de reparto parecen a veces tan abiertas e impredecibles como hace unos meses, lo cual hace todo muchos más interesante. Sin embargo, algunas conclusiones pueden sacarse:

Una nueva (¿y fallida?) estrategia: Para ganar el Oscar, el timing es fundamental. De una película lanzada y discutida en enero se dejará de hablar, por muy buena que sea, y revivir sus chances de ganar en la temporada de premios a finales de año será casi imposible. Basta ver lo que sucedió con “Shutter Island” el año pasado, que fue ignorada en todas las categorías de los Oscars. Muchos estudios esperan para lanzar sus películas en la segunda mitad del año de modo que su buzz no muera rápido y esté en su punto máximo en el momento en el que los miembros de la Academia reciben sus papeletas para votar. Sin embargo, este año unas cuantas películas parecen haber llevado esta idea al extremo y, hasta ahora, no les ha traído buenos resultados.

El productor Scott Rudin, conocido por hacer campañas agresivas en los Oscars para sus películas (su última victoria fue con “No Country for Old Men”), tiene este año dos jugadoras en la carrera: “Extremely Loud and Incredibly Close” y “The Girl with the Dragon Tattoo”, ambas adaptaciones de best-sellers.

En el papel, la primera es la opción más afín a los gustos de la Academia, un drama para llorar protagonizado por un niño en el contexto del 9/11, a diez años del aniversario del atentado, con los ganadores del Oscar Tom Hanks y Sandra Bullock. Su director, Stephen Daldry, ha logrado éxito con la Academia con sus tres previas películas, “Billy Elliot”, “The Hours” y “The Reader”. Pero la película simplemente no alcanzó a estar lista a tiempo para la temporada de premios. Los críticos de Nueva York no la alcanzaron a ver: mientras ellos votaban, la película estaba todavía en post-producción y unas cuantas escenas faltaban por ser filmadas. En un horario apretado, Daldry alcanzó a terminar la película en la segunda semana de diciembre pero era ya muy tarde, y su ausencia en la mayoría de los premios de los críticos ha sido explicada por algunos por este hecho. Los reportes aseguran, sin embargo, que los miembros votantes en los Golden Globes la vieron y decidieron ignorarla, y en los Critics Choice Awards—a pesar de la abrumadora cantidad de críticas negativas que ha recibido—logró cuatro nominaciones, incluyendo Mejor Película y Mejor Director. Por eso, no puede descartarse que sorprenda en los Oscars a pesar de haber aparecido poco en los precursores. Después de todo, los votantes votan por los que les gusta y no por lo que ha ganado otros premios.

“The Girl with the Dragon Tattoo”, por su parte, empezó a ser mostrada a los críticos a principios de diciembre previo a su estreno el 25, pero Scott Rudin les puso un embargo, es decir, podían verla y escribir sus reseñas pero sólo las podrían publicar o hablar de la película por cualquier medio desde una semana antes de su estreno. Esto evitó que se generara buzz para el filme, además que los comentarios que se empezaban a filtrar, a pesar de ser positivos, indicaban que no era una película que sería apreciada por la mayoría de miembros, con gustos tradicionales, de la Academia. En los precursores se ha reconocido a “The Girl…” con nominaciones a su Música Cinematográfica (Score) y su protagonista Rooney Mara, quien se creía iba a ser el fenómeno del año tras haber ganado uno de los papeles más codiciados en los últimos tiempos en Hollywood, sólo ha cosechado una nominación a los Golden Globes. La película ha recibido críticas mucho más positivas que “Extremely Loud…” pero su naturaleza, un thriller oscuro con escenas explícitas de sexo y violencia, puede perturbar a los miembros de la Academia. Por ahora, sus posibilidades residen en las categorías técnicas, pero podría dar la sorpresa en Mejor Actriz, sobre todo cuando ya todos la hayan visto.

Las expectativas también pueden perjudicar a una película que no logre llenar los zapatos que se le han fabricado. Cada película de Steven Spielberg es un suceso y era imposible evitar generar expectativas con “War Horse”, sobre todo en términos de premios, pues el tema es muy afín a lo que prefiere la Academia: es una historia familiar de aventura en la primera Guerra Mundial con una intención de ser inspiradora. La película empezó a ser vista y reseñada en noviembres, con críticas muy mezcladas, y sin el consenso necesario para que un filme gane Mejor Película, lo cual era antes una posibilidad que parecía muy real para “War Horse”. Aún así, el largometraje sigue en la carrera y seguramente logrará un buen número de nominaciones, pero ya ganar no parece una opción.

La veterana, la nueva estrella y la popular: La Carrera por coronarse como la Mejor Actriz parece, por el momento, estar entre Meryl Streep, por su papel de Margaret Thatcher en “The Iron Lady” y Michelle Williams, interpretando a Marilyn Monroe en “My Week with Marilyn”, quienes han figurado frecuentemente en los precursores. Las dos, sin embargo, están participando en películas que no han sido favorecidas en la temporada de premios y que han sido criticadas por la ligereza con que tratan sus temas.

Meryl Streep, para muchos la mejor actriz viva, tiene dos Oscars, un número que palidece frente a sus 16 nominaciones y al compararla con actores como Hilary Swank (quien tiene dos también) y Jack Nicholson (que tiene tres). Este año, Meryl parece tener una alta probabilidad de ganar, pues está en un papel muy dramático que le permite mostrar y demostrar explícitamente su talento. Pero para muchos Meryl alcanzó su punto máximo actoral con una de las mejores actuaciones de todos los tiempos en “Sophie’s Choice”, y algunos creen que tendría que superarse para recibir un nuevo Oscar, o al menos hacer elecciones novedosas o escoger papeles retadores con directores importantes para ganar.

Cuando “My Week With Marilyn” fue lanzada, algunos criticaban que Michelle Williams no interpretara bien a Marilyn Monroe, pero pronto una oleada de críticos defendió que Williams hubiera logrado mostrar la complicada mujer detrás de la fachada de una simple y explicable Monroe en vez de limitarse a hacer una imitación. Michelle Williams tiene ya dos nominaciones al Oscar y está apenas entrando en sus 30s; su figura de estrella en ascenso, ayudada por el alto perfil de su personaje, puede ayudarla fácilmente a ganar el Oscar, pero su bajo perfil como actriz (ha preferido actuar en cine independiente) puede perjudicarla un poco.

Queda una incógnita en esta categoría. Desde el estreno de “The Help”, Viola Davis fue la rival a combatir, pero no ha sido exitosa en los premios de la crítica. Sin embargo, esto puede no perjudicarla a pesar de que elimina su estatus como favorita. Después de todo, “The Help” no es una película que a los críticos haya gustado mucho, ni que apele al gusto de la crítica; es un filme que fue hecho para tener éxito y tuvo éxito con el público en general, y fue tan masivo su éxito que será imposible ignorarla en la temporada de premios. En los premios de la Academia no votan críticos, vota gente de la industria, gente a la que le gusta resaltar las historias de éxito de sus colegas, y “The Help”, con su reparto predominantemente femenino y con una taquilla que triplica sus costos de producción, es una de ellas; y Viola Davis una de las actrices que se roba el show. Ganar el premio de Mejor Actriz sería una buena manera de recompensar a “The Help”.

Cinco por uno: En la categoría de Mejor Actor parecen tener seguro su puesto George Clooney (The Descendants), Brad Pitt (Moneyball), Jean Dujardin (The Artist) y Leonardo DiCaprio (J. Edgar), que han aparecido en los precursores y están—al menos los tres primeros—en películas exitosas con la crítica y los premios. El quinto lugar está en el aire y cualquiera de cinco actores podría tomarlo. Michael Fassbender fue uno de los intérpretes más prolíficos del año (Jane Eyre, X-Men First Class, A Dangerous Method) pero el papel por el que está haciendo campaña para lograr una nominación en los Oscars es en “Shame”, donde su personaje es un adicto al sexo. Fassbender ha logrado nominaciones a muchos precursores pero no estuvo en el más importante a la hora de predecir las categorías actorales: los SAG Awards. Quien estuvo en el que, se esperaba, iba a ser su lugar, fue Demián Bichir, un mexicano que sorpresivamente logró una nominación por su actuación como inmigrante ilegal en “A Better Life”.

Gary Oldman (Tinker Tailor Soldier Spy), un veterano respetado por sus colegas pero que no ha recibido su primera nominación al Oscar, y Michael Shannon (Take Shelter), quien logró una nominación sorpresiva por su papel en “Revolutionary Road”, están ambos también peleando por ese último lugar, aunque Shannon ha sido nominado y premiado más veces esta temporada que Oldman; y por último, Ryan Gosling, el nuevo galán de Hollywood, ha sido reconocido por sus actuaciones en “Drive”, “The Ides of March” y “Crazy, Stupid, Love”, pero parece que, si logra una nominación, será por la segunda, por la misma que consiguió estar en la lista de los Golden Globes.

Irán ganará Mejor Película en Lengua Extranjera, así no gane: Una película ha arrasado con los premios a las películas extranjeras en la temporada: “A Separation”. El drama iraní tiene posibilidades incluso en una categoría débil este año, la de Mejor Guión Original. Por eso, parecería seguro afirmar que Irán se llevará el Oscar este año. Pero la categoría de Mejor Película en Lengua Extranjera es una de las más descabelladas, en parte por sus complejas reglas, y ha sido objeto de polémica por evitar reconocer—incluso con una nominación—películas aclamadas como “Volver” (España) o “4 Months, 3 Weeks and 2 Days” (Rumania), y por elegir ganadores sorpresivos (“El Secreto de sus Ojos” sobre “The White Ribbon”; “The Lives of Others” sobre “El Laberinto del Fauno”). La polémica que se armaría si “A Separation” es ignorada sería gigante y, de todas formas, será recordada siempre como la película extranjera de este año.

El independiente y el ingenioso: En los precursores, los premios al Mejor Guión Adaptado se han dividido constantemente entre Alexander Payne, el guionista del drama independiente “The Descendants”, y Aaron Sorkin, el ingenioso escritor de la película de béisbol “Moneyball”. Ambos tienen ya un Oscar en esta categoría (por “Sideways” y “The Social Network” respectivamente) y en últimas el ganador podría definirse por la película que guste más en la Academia. Por ahora, parece que será “The Descendants”, y a su favor tiene también que Sorkin ganó su Oscar hace apenas un año, mientras que Payne, además de guionista, es director.

Los críticos ya treparon el árbol, ¿podrá sostener a la industria?: Tras ganar la Palma de Oro de Cannes, la épica película de Terrence Malick “The Tree of Life”, el proyecto que se demoró toda una vida en construir y ejecutar, encantó a los críticos del mundo por su manejo no convencional de asuntos existenciales y espirituales. Para muchos fue toda una experiencia cinematográfica y las listas de lo mejor de 2011 lo han reflejado: “The Tree of Life” encabezó la importante lista de la revista “Sight and Sound” que recopila la opinión de los críticos más importantes del mundo.

La pregunta es si logrará atraer a los miembros de la Academia (todos hacen parte de la industria cinematográfica), que han demostrado históricamente tener gustos que difieren de los de la crítica. Aún así, “The Tree of Life” se ha llevado todos los premios a Mejor Fotografía de la temporada y podría lograr nominaciones en los Oscars en categorías como Efectos Visuales, Guión Original y Dirección. Además, no le perjudica que dos de los actores más reconocidos del año por sus actuaciones en otras películas—Brad Pitt y Jessica Chastain—sean sus protagonistas.

Una carrera de tres, The Artist vs Hugo vs The Descendants: La carrera por el Oscar a la Mejor Película parece estar entre estas tres películas. La gran favorita, que en este momento parece invencible, es “The Artist”. Liderando las nominaciones a los Golden Globes, los Indie Spirit Awards y los Critics Choice Awards, además de tres nominaciones en los SAG Awards y el reconocimiento a la Mejor Película del Círculo de Críticos de Nueva York, “The Artist” tiene todo para ganar: no solo complace a los espectadores sino que ha sido laureada por la crítica y seguramente logrará impactar en categorías como Música Cinematográfica, Vestuario, Fotografía, Guión Original, etc.

Hugo”, por su parte, fue nombrada la película del año por la National Board of Review y su director Martin Scorsese ha sido premiado por una multitud de pequeños grupos de críticos en Estados Unidos. Junto con “The Artist”, lidera con once nominaciones los Critics Choice Awards y la destreza técnica que muestra en ámbitos como el diseño de producción y los efectos visuales la beneficiarán más en la carrera.

“The Descendants”, por su parte, es el drama independiente del año que generalmente logra nominaciones pero no se lleva el premio mayor (Sideways, Little Miss Sunshine, Up in the Air); para muchos, puede faltarle la “grandeza” que parecería requerir un ganador, no en términos del tamaño de la producción sino en cuanto a los temas que trata. “The Artist” y “Hugo” son ambas sobre los inicios del cine, y se acercan nostálgicamente a un pasado que muchas personas que trabajan en la industria añoran. “The Descendants” puede parecer muy del momento, además que no tendrá mucho apoyo en las categorías técnicas.

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