El auge y la caída del Imperio Pixar

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En 1995, el mundo cinematográfico fue tomado por sorpresa. “Toy Story”, el primer largometraje completamente animado en 3D, llegaba a la pantalla grande, cautivando a la crítica y al público alrededor del mundo y cambiando para siempre el rostro de la animación y de la industria. Un año antes, los estudios Disney alcanzaban su mayor éxito con “El Rey León”, volviendo a ser el símbolo  principal de la animación norteamericana. Lo que no sabían era que un pequeño estudio de Los Ángeles para el cual habían aceptado distribuir sus películas los iba a reemplazar en la vanguardia de la animación. Pixar se convirtió por dos décadas en el referente principal del cine animado, pero, entrando en 2012, nuevos desafíos se le presentan a un estudio que empieza a demostrar que no es infalible. ¿Está cerca la caída de Pixar?

El auge

El auge de Pixar fue impulsado por una mezcla de aprobación crítica, recordación popular y éxito económico. La filosofía del estudio era clara: si no tenían primero una buena historia con personajes bien construidos no continuaban, sus películas eran para niños y adultos, y la tecnología sería de alta calidad pero estaría siempre al servicio de la historia. Evitaban también hacer secuelas a menos que tuvieran una historia que valiera la pena, contrario a lo que hacían otros estudios.

“Toy Story” y “A Bug’s Life” (dirigidas por John Lasseter) fueron los primeros dos largometrajes de la compañía, ambos inmensamente exitosos en todos los sentidos. La primera secuela que hicieron, “Toy Story 2”, probó para muchos ser mejor que la primera parte y las tres películas que le siguieron mostraron la capacidad de Pixar para contar historias sencillas y novedosas: un monstruo que teme perder su trabajo, un padre buscando a su hijo perdido en el océano y una familia de superhéroes adaptándose a una nueva vida. “Monsters, Inc.”, “Finding Nemo” y “The Incredibles” sirvieron también para mostrar el talento de tres nuevos directores, Pete Docter, Andrew Stanton y Brad Bird, quienes junto con Lasseter y Lee Unkrich (co-director de varias películas) formarían el equipo detrás del mito de Pixar.

“Cars”, de 2006, malograría un poco la imagen del estudio que no tenía ni una película mala a su nombre, pero el daño sería minúsculo. A pesar de no haber tenido la valoración de la crítica de anteriores producciones, “Cars” recibió críticas decentes y fue una explosión en la taquilla, recaudando 460 millones de dólares alrededor del mundo, una cifra que (sorprendentemente) palidece ante los 5 mil millones que recibió el estudio por la comercialización de objetos alusivos a la película. Cifras de este calibre, nunca antes vistas por la gente de Pixar, serían el elemento que desestabilizaría el curso de la historia del estudio, pero eso es más adelante.

Después de Cars, Docter, Bird y Stanton volvieron a dirigir arriesgándose cada vez más en las historias que querían contar: una película sobre una rata en Paris, el romance de dos robots que sólo pueden decir sus nombres y la historia de un viejo gruñon que busca cumplir el sueño de su esposa muerta no son historias que se le puedan vender fácilmente al público, menos al infantil. Sin embargo, “Ratatouille”, “Wall-E” y “Up” lograron ser éxitos con la crítica y la taquilla, aunque no llenaron tantos asientos de cine como sus predecesoras, ni vendieron tantos productos como “Cars” o “Toy Story”. Las decisiones creativas de Pixar empezaron a ser criticadas por agentes externos: cada película que hacían parecía tener mejores calificaciones de la crítica especializada pero apelar menos al público que la anterior (al menos en cuanto a sus premisas), y desde “Cars” las ventas en mercancía de sus películas iban cuesta abajo. Las acciones de Pixar cayeron días previos al lanzamiento de “Up” y las tiendas de juguetes no ordenaron tantos productos como se esperaba. “Up” terminó recaudando más de 700 millones de dólares a nivel mundial, recibió dos Oscars y una nominación a Mejor Película y pasó a ser considerada uno de los mejores esfuerzos de Pixar, pero los accionistas buscaban una gallina de los huevos del oro tipo “Cars”, y ¿qué puede darle a la industria en estos días mayor seguridad económica que una secuela?

La caída

Finalmente, los creadores de Pixar parecieron ceder a la presión. Después de “Toy Story 3”, que recobró con creces los elementos que hicieron famoso a Pixar—aprobación crítica, recordación popular y éxito económico—, vino lo inevitable. Antes de lanzarse “Cars 2” ya se vaticinaba que sería el largometraje menos aprobado por los críticos, pero no se esperaba que su recibimiento fuera tan abismal. Desde antes había preocupación por el hecho de que se hiciera una secuela a la película que era considerada como el único fallo de Pixar, y a pesar de la reiteración de su director John Lasseter de que sólo se haría—siguiendo la filosofía de Pixar—porque había una historia que merecía ser contada, las voces que igualaban a Pixar con Disney en los 90s (cuando cayó en el negocio de las secuelas para lograr vender más mercancía de sus personajes) no se acallaron y probaron ser ciertas. “Cars 2” se convirtió en la película con peores críticas de Pixar, acusada de falta de originalidad, mal manejo de personajes y una historia sosa. Se convirtió también en el primer largometraje del estudio en no recibir nominaciones al Oscar.

En perspectiva, “Cars 2” parecería ser una mancha en el currículum limpio de Pixar, un traspié dado para satisfacer a aquellos preocupados por los aspectos económicos, y para poder continuar haciendo historias originales siguiendo la filosofía de Pixar. Pero el futuro no parece tan prometedor. Las grietas en el mito de Pixar (el mito de una compañía de trabajo armonioso y perfeccionista) empiezan a ser evidentes. Su proyecto “Newt”, fue cancelado durante la producción sin dar mayores explicaciones, aunque se cree que la similitud de su trama con la de “Rio” (de 20th Century Fox)—dos especímenes de una especie exótica deben aparearse para asegurar su supervivencia—tuvo que ver con la decisión. “Brave”, su película de 2012, será la primera protagonizada por un personaje femenino—la ausencia de protagonistas mujeres ha sido una crítica reiterada a Pixar—pero su producción no estuvo exenta de escándalos: a mitad de camino, la que sería la primera directora de Pixar, Brenda Chapman, fue cambiada por Mark Andrews en medio de rumores de diferencias creativas entre los jefes del estudio y la directora.

Del grupo de directores y animadores que condujeron a Pixar a una posición de protagonismo mundial, dos de los más importantes se han alejado de la animación para buscar nuevos rumbos en el cine “de carne y hueso”. Brad Bird, el director de “Ratatouille” y “The Incredibles”, se encargó de dirigir “Mission: Impossible – Ghost Protocol” para Paramount, con resultados económicos y críticos favorables, opuesto a lo que sucedió con Andrew Stanton, quien tras dirigir “Finding Nemo” y “Wall-E” fue contratado por Disney para la tarea de llevar a los cines una super-producción de 300 millones de dólares que terminó recaudando en Estados Unidos menos de 70 y fue apaleada por los críticos y las audiencias: “John Carter”.

Después de “Brave”, los siguientes proyectos de Pixar son “Monsters University” (de nuevo una secuela, elevando las voces que critican los motivos detrás de la producción de estos filmes, acusando de buscar sólo mejores recaudos económicos en merchandising) y dos proyectos de los cuales no se conocen sus títulos, uno que toma lugar dentro de la mente de una niña y otro sobre dinosaurios. Hay rumores también de secuelas para “The Incredibles” y “Toy Story 3”. Quizás de lo que suceda con “Brave” a mediados de este año dependa gran parte del futuro de Pixar. ¿Cómo responderán las audiencias? ¿Seguirá habiendo presiones económicas tan fuertes como las que hubo en el lanzamiento de “Up”? Tal vez los creativos de Pixar tendrán que buscar balancear sus necesidades creativas con las exigencias del mercado y lanzar sus producciones originales en medio de la fiebre de secuelas. Pero lo que ha sucedido recientemente es tan solo un caso más de Hollywood sucumbiendo ante las finanzas. Y no podemos hacer más que desear que el estudio que pudo lo que nadie pensaba vuelva a sorprendernos poniendo de primera a la creatividad.

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5 Respuestas a “El auge y la caída del Imperio Pixar

  1. Y tampoco las criticas de Brave es que sean muy esperanzadoras pq en los primeros screenings la han calificado de buena pero han criticado los acentos, que es un poco dificil de seguir para ser una pelicula dirigida al publico infantil y la animacion de ser muy videojueguil.

  2. brave no fue brillante, cars 2 mucho menos, viendo el trailer de monsters university (si, sé que no debo juzgar por un trailer pero en fin) es notorio que es una historia de bullyng universitario (si, hasta acá han llegado con el tema) de de sullivan hacia wasauski y al final se convierten en amigos inseparables, mi punto es, que no creo que se convierta en la proxima historia hilarante de pixar, sencillamente se convertirá en otra animada más del monton

  3. Mi película favorita de todas las que presentas es Cars, sin duda Pixar ha hecho muy buenas creaciones, mis favoritas son Cars, Toy Story y Monster Inc.

  4. Ahora es el 2015 y acabo de ver “Intensamente” y es una película increíble. Es otra cosa diferente a las demás, pero de lejos es la mas creativa historia de pixar. Volvieron con fuerza entonces…

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