Bob Fosse ¡y todo ese jazz!

Dicen los que saben que solo existen dos formas de arte netamente estadounidenses, el jazz y el teatro musical, así que no fue ninguna sorpresa que, cuando Hollywood tuvo la oportunidad de hacer una película sonora, hiciera un musical sobre un cantante de jazz y que uno de los hombres que más influencia tuvo en estas dos formas artísticas llegara al cine a dejar su huella. Bob Fosse, con una carrera que solo abarca cinco películas, fue parte fundamental en la revolución cinematográfica que se vivió en Estados Unidos en los años 70s, cuya influencia se puede ver todavía en el cine actual.

Después de pasar por varias escuelas de danza y de su reclutamiento en la marina estadounidense, Bob Fosse llegó a Hollywood con la ilusión de convertirse en un reconocido actor y las puertas de la industria cinematográfica se abrieron rápidamente. En 1953, Fosse participó en tres películas, entre las que se destaca el musical “Kiss Me Kate” del director George Sidney, la cual fue nominada al Oscar por su música. Pero así de fácil como las puertas de Hollywood se abrieron, fueron cerradas y llegó el llamado de Broadway, la meca del teatro musical estadounidense.

En Broadway, Bob Fosse empezó a hacerse un nombre rápidamente y el primer musical para el cual hizo coreografía fue “The Pajama Game”, en donde algunas de las características de su estilo de baile—en el que los hombros caídos y el uso de sombreros son parte fundamental, además de los movimientos de cadera sugestivos hacia adelante y el movimiento de manos como mimos—empezaron a hacerse notar, especialmente en el número Steam Heat. “The Pajama Game” le valió a Fosse su primer premio Tony—el más importante del teatro estadounidense—a Mejor Coreografía. Su siguiente musical fue “Damn Yankees”, el cual se convirtió en un hit en Broadway y años más tarde sería llevado a la pantalla grande con el mismo nombre en una película que fue coreografiada por el mismo Fosse y protagonizada por su tercera esposa, la actriz Gwen Vero. Who’s Got The Pain, uno de los números más importantes de esta película, cuenta con la aparición de Fosse junto a Vero.

Bob Fosse

La carrera de Fosse en Broadway incluye las coreografías de musicales como “New Girl in Town”, “Redhead” y “Little Me” además de la dirección de algunos otros tan importantes como “Pippin”, “Dancin’”, “Sweet Charity” y su trabajo más conocido “Chicago”. En total, Fosse recibió un total de de 9 premios Tony, ocho por sus coreografías y uno por la dirección de “Pippin”. Durante sus años en Broadway también terminó de perfeccionar su estilo de baile de jazz en el que la sensualidad de los bailarines es puesta a prueba. En 2001, la adaptación cinematográfica de “Chicago”, del director Rob Marshall, evoca casi por completo el estilo de baile de Bob Fosse, siendo muy notorio en los números de baile Nowadays/Hot Honey Rag y All That Jazz.

En 1969, Hollywood volvió a llamar a Bob Fosse, esta vez para ponerlo detrás de las cámaras y llevar a la pantalla grande uno de sus musicales: “Sweet Charity”. Este musical basado en la película “Nights of Cabiria” de Federico Fellini  y protagonizado por Shirley McLaine cuenta la historia de una optimista bailarina erótica que busca encontrar el verdadero amor a pesar de su profesión. “Sweet Charity” llegó en un momento en el que el cine musical norteamericano estaba cayendo en picada, así que su fracaso en taquilla y con la crítica estaba anunciado. A pesar de esto, “Sweet Charity” sirvió para mostrar el talento de Fosse como director de cine y su capacidad de visualizar los números de baile de nuevas maneras, además que le permitió llevar a una audiencia más grande  algunas de sus coreografías más famosas como Big Spender, Rich Man’s Frug y If They Could See Me Now.

Liza Minelli en su papel más icónico. “Cabaret”

Cuatro años después llegaría su segunda película, “Cabaret”, basada en el musical de Broadway del mismo nombre. “Cabaret” cuenta la historia de la relación entre una cantante de cabaret norteamericana y un académico inglés en el Berlín de los años 30s, en el que la sociedad está cambiando rápidamente y el nazismo avanza con paso firme hacia el poder. Para esta película, Fosse cambió muchas cosas del musical original, eliminando personajes e historias y disminuyendo la magnitud del mismo, además de recortar el número de canciones haciendo algo que en su momento fue innovador para el musical norteamericano: sacó los números musicales de la acción de la película (las canciones no necesariamente avanzaban las historias de los personajes) y las confinó a simples presentaciones dentro del club en el que trabaja la protagonista.

“Cabaret” recibió diez nominaciones al Oscar y en una cerrada competencia con “The Godfather” terminó ganando 8 estatuillas incluyendo Mejor Actor de Reparto (Joel Gray), Mejor Actriz (Liza Minnelli) y Mejor Director para Bob Fosse, aunque el premio principal se lo llevaría “The Godfather” en una de las raras ocasiones en las que el Oscar a Mejor Director y Mejor Película han sido para producciones diferentes. Ese año, junto a su Oscar por “Cabaret”, Fosse ganaría el premio Tony por su dirección del musical “Pippin” y el premio Emmy por el especial de televisión “Liza With a Z” convirtiéndose en la primera y única persona en completar la llamada triple corona de la dirección el mismo año. El concierto para televisión “Liza With a Z” protagonizado por Liza Minnelli está considerado entre los mejores programas musicales de la televisión estadounidense y en él la reconocida actriz y cantante repetiría alguno de los números más importantes de “Cabaret”.

La siguiente película dirigida por Fosse fue “Lenny” en 1974, una película a blanco y negro basada en la vida del comediante Lenny Bruce. En “Lenny”, los números musicales son reemplazados por pequeñas muestras de las rutinas de comedia de Bruce. De manera fragmentada, usando en algunos momentos un estilo documental, se muestran episodios de la vida del controversial comediante. “Lenny” fue muy bien recibida por la crítica y terminó recibiendo seis nominaciones al Oscar, incluyendo Mejor Actor (Dustin Hoffman), Mejor Película y una segunda nominación a Mejor Director para Fosse, quien terminaría perdiendo contra Francis Ford Coppola por “The Godfather II”. Ese mismo año, Fosse coreografió y participó como actor de la película “The Little Prince” del director Stanley Donen, en la que según muchos uno de sus números musicales, A Snake in The Grass sirvió de inspiración para las coreografías de Michael Jackson.

All That Jazz

All That Jazz

En los siguientes años, Fosse se obsesionaría con llevar a la pantalla grande un nuevo musical original, una especie de autobiografía llamada “All That Jazz”, la cual finalmente vio la luz en 1979. Esta película, protagonizada por Roy Scheider y Jessica Lange, es la historia de un machista y narcisista director y coreógrafo que trata de sobrevivir al estrés de editar su más reciente película y llevar a las tablas una nueva producción musical (Bob Fosse hizo lo mismo en 1974 con “Lenny y “Chicago”) además de lidiar con su nueva novia, su hija y ex esposa, poniendo en grave riesgo su salud.

Al igual que lo hizo con “Cabaret”, en “All That Jazz” Fosse sacó los números musicales del contexto de la película y en esta ocasión se los atribuyó a fantasías del protagonista o a representaciones del musical que dentro de la película se estaba creado. Uno de los números musicales más famosos de esta película, Bye Bye Life,es también uno de los más extensos y complejos dirigidos coreografiados por Fosse. “All That Jazz” fue recibida abrumadoramente bien por la crítica y le mereció a su director la Palma de Oro del Festival de Cannes y su tercera nominación al Oscar, una de las 9 que recibió el filme.

La quinta y última película dirigida por Bob Fosse fue “Star 80”, basada en la historia real de una modelo de Playboy que fue asesinada por su esposo. Este fue el filme de Foss que tuvo el peor recibimiento entre los críticos, quienes reprocharon fuertemente las escenas cargadas de sexo. Bob Fosse murió en 1987  a los 60 años después de sufrir un ataque al corazón en el Hotel Willard en Washington.

A lo largo de su carrera, Fosse revolucionó el musical americano tanto en las tablas como en el cine además de cambiar la forma en la que se baila el jazz e influenciar a varias generaciones de bailarines. A pesar de su muerte prematura, el legado de Fosse sigue intacto. En 1996, una nueva puesta en escena de “Chicago” en Broadway se convertiría en uno de los musicales más exitosos de la historia (sigue presentándose casi 14 años después) y serviría para poder por fin llevar esta historia a la pantalla grande. Un nuevo musical basado exclusivamente en sus coreografías llamado “Fosse” ganó el premio Tony a Mejor Musical en 1999. “Cabaret” y “All That Jazz” entraron en la lista de los 50 mejores musicales norteamericanos publicada por el AFI (American Film Institute) y los movimientos de Fosse han impregnado la cultura popular, con bailes como el que inspiró la coreografía del video de Beyoncé, Single Ladies. A pesar de su corta carrera en el cine, Fosse será siempre reconocido por su innovación y audacia, y por ¡todo ese jazz!

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