Los Once Censurados: Una historia de racismo animado

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El cine, como las demás formas de arte, se ve influenciado por los cambios en la mentalidad de sus espectadores. Lo que en algún momento puede resultar innovador y fascinante para una audiencia, algunos años después será considerado aburrido por otra; lo que en algún momento fue socialmente aceptado para algunos puede llegar a ser extremadamente ofensivo para otros con el transcurso del tiempo. Este es el caso de los Once Censurados (Censored Eleven), un grupo de cortometrajes producidos por Warner Brothers durante los años 30s y 40s que, en su momento, fueron distribuidos en el cine y que, por ser considerados  racistas, han dejado de ser exhibidos tanto en cine como en televisión por mas cincuenta años.

Durante más de tres décadas, desde los años 20s hasta los 60s, fue bastante común que los grandes estudios crearan series de cortometrajes animados que eran presentados antes de sus películas. Mientras Disney tenía las “Silly Symphonies”, Warner Brothers creó las dos series más famosas de este tipo “Looney Tunes” y “Merrie Melodies” (Fantasías Animadas de Ayer y Hoy). Estas dos series de cortometrajes se convirtieron estandartes del cine animado estadounidense y en el hogar de personajes como Bugs Bunny, el Pato Lucas, Piolín y Silvestre. Cargados de innovación y mucho sentido del humor, los cortos también estaban llenos de estereotipos raciales que en su momento eran utilizados como chistes. Es así que personajes latinos, japoneses, indígenas americanos, judíos y sobre todo los afroamericanos eran utilizados de formas que hoy en día resultan ofensivas.

Ver también: De las Silly Symphonies a The Lost Thing: Un viaje por la historia corta de la animación corta

Con la llegada de la televisión, la productora United Artists, que tenía los derechos de distribución de Looney Tunes y Merrie Melodies, decidió llevarlos a este nuevo medio. Sin embargo, en un Estados Unidos que tenía cada vez más presente la lucha por los derechos civiles, los estereotipos de muchos de los cortos se volvieron inadecuados. Muchos fueron editados, creando las versiones que conocemos hoy en día, pero algunos cortos de estas dos series tienen un contenido racista tan alto que ni la edición los pudo hacerlos socialmente aceptables. Estos once cortometrajes nunca han sido transmitidos en televisión o lanzados en DVD o VHS como la gran mayoría de los cortos animados estadounidenses de la época.

Los Once Censurados son:

All This and Rabbit Stew: El único cortometraje de esta lista que tiene como protagonista a Bugs Bunny, cuenta la historia del enfrentamiento entre el conejo de la suerte y un cazador afroamericano.

Angel Puss: Dirigido por el mítico Chuck Jones, este corto cuenta la historia de un joven que es atormentado por el fantasma de un pequeño gato.

Clean Pastures: Este cortometraje, que es una parodia de la película “The Green Pastures”, cuenta la historia de un grupo de ángeles afroamericanos que buscan llevar nuevas almas al cielo.

Coal Black and de Sebben Dwarfs: Una de las tantas versiones de la historia de Blanca Nieves (ver también: Las mil y una caras de Blanca Nieves). Este cortometraje usa personajes afroamericanos para interpretar el famoso cuento de hadas.

Goldilocks and the Jivin’ Bears: Un corto cargado de jazz que tiene elementos de las historias de Ricitos de Oro y Caperucita Roja.

Hittin’ the Trail for Hallelujah Land: La parodia de dos cortometrajes de Disney (Steamboat Willie y The Skeleton Dance), este corto tiene como protagonista a Piggy, la versión parodiada de Mickey Mouse de las “Merrie Melodies”

Jungle Jitters: En este cortometraje, una tribu africana entra en contacto con el mundo moderno a través de un explorador blanco que llega a su territorio.

Sunday Go to Meetin’ Time: Un cortometraje formado por pequeños sketchs de una comunidad afroamericana que todos los domingos se paraliza por el servicio religioso.

The Isle of Pingo Pongo: Sin una historia definida, este corto muestra a la vida de los nativos de una isla olvidada.

Tin Pan Alley Cats: La historia de un gato que asiste a un extraño club de jazz. Este corto está lleno de elementos fantásticos.

Uncle Tom’s Bungalow: Este cortometraje cuenta la historia de Uncle Tom, un esclavo que busca conseguir el dinero para pagar por su libertad.

Los Once Censurados tienen como elementos comunes el uso de términos degradantes hacia los afroamericanos, además de representarlos como ignorantes y perezosos. Otro elemento común es el uso del llamado blackfacing, en el que los rasgos de los personajes afroamericanos son exagerados hasta hacerlos caricaturescos, oscureciendo sus rostros y agrandando sus labios y ojos.

Aunque la gran mayoría de los once censurados se pueden encontrar en internet e incluso  “Hittin’ the Trail for Hallelujah Land”, “Jungle Jitters” y “All This and Rabbit Stew” ya pasaron a ser de dominio público, todavía siguen siendo desconocidos para la mayoría de los espectadores. Esto ha sido criticado por los historiadores del cine, quienes en su mayoría reconocen la amplia carga racista de estas producciones, pero quienes dicen que pueden  ser presentados en un contexto educativo. La mayoría de las voces de protesta hacia la censura de estos cortos se centran en “Coal Black and de Sebben Dwarfs” y “Tin Pan Alley Cats”, ambos considerados entre los mejores ejemplos del uso del jazz en el cine animado de la época y entre los mejores cortometrajes de la historia del cine estadounidense.

Con el paso del tiempo, más cortometrajes han ido siendo censurados por su contenido racial—incluso algunos que ya habían sido ampliamente difundidos—. Es el caso de la colección de cortos que tienen como protagonista a Speedy Gonzales, los cuales fueron retirados de la televisión en 1999 por ser considerados ofensivos hacia los latinos. Sin embargo, los Once Censurados siguen siendo el principal ejemplo de cómo los rápidos cambios en las mentalidades de las personas pueden cambiar por completo las valoraciones que se tienen del arte. El arte, a fin de cuentas, es una experiencia que no sólo consiste en el objeto material (la obra) sino también en su relación con el espectador y el contexto en el que es presentado.

En los últimos tres años, Warner Brothers ha ido flexibilizando su postura hacia Once Censurados, permitiendo que fueran exhibidos en presentaciones especiales a lo largo de Estados Unidos, e incluso se anunció que a mediados de este año serían lanzados en DVD, aunque aún estamos esperando que esto suceda.

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