De Bush a Obama: Los documentales en campaña

Mitt Romney y Barack Obama están en carrera por la presidencia de Estados Unidos este año.

En el 2004, Estados Unidos se enfrentaba a una de las elecciones presidenciales más reñidas de su historia. George W. Bush buscaba ser reelegido para un segundo mandato en medio de la invasión de ese país a Irak. La división entre los seguidores de Bush y los del candidato demócrata John Kerry llegó a todos a todos los rincones de ese país permeando incluso su industria cinematográfica. Ese año, el documental “Fahrenheit 9/11”, en el que el director Michael Moore atacaba directamente las políticas y posiciones de Bush, se convirtió en una de las producciones más taquilleras del año y en el documental más exitoso de la historia.

Este año, la situación es. El presidente Barack Obama busca un segundo mandato enfrentándose en unas reñidas elecciones al candidato republicano Mitt Romney. El fantasma de la guerra en Irak ha sido reemplazado por la crisis económica y de nuevo Estados Unidos se encuentra polarizado entre ambos candidatos. Al igual que en 2004, el cine y en especial el género documental se ha visto contagiado por la lucha política, convirtiendo a “2016 Obama’s America”, del director Dinesh D’Souza, en el documental más taquillero del año.

John Kerry y George Bush compitieron en 2004 por la presidencia.

Aunque ambos documentales están hechos por personas con visiones políticas que difieren notablemente, tienen varios aspectos en común que los hacen parecer bastante similares. Tanto en “Fahrenheit 9/11” como en “Obama`s America”, los directores dejan de lado el principio de no involucrarse en la historia para formar parte de ella imprimiendo su propia versión de la realidad a la película. Michael Moore utiliza imágenes de archivo, entrevistas, documentos clasificados y varias situaciones planeadas como pedirle a miembros del congreso enlistar a sus hijos en el ejército, para mostrar a un presidente Bush y un partido republicano que utilizan la política de la división y del miedo para ganar elecciones.

Para Moore, Bush buscaba convertir a Estados Unidos en un imperio militar y económico, en el que los intereses comerciales pueden llevar a generar conflictos como el de Afganistán e Irak. Esta política exterior era complementada con una política interior conservadora y capitalista que en la visión del director eran perjudiciales para los ideales estadounidenses. Por otro lado, en “Obama’s America” D’Souza utiliza su propia experiencia como inmigrante en busca del sueño americano, además de una serie de entrevistas y discursos del presidente Obama para mostrar cómo sus políticas están basadas en la división y la tensión racial.

En una rara hazaña, “Fahrenheit 9/11” ganó la Palma de Oro en Cannes y se convirtió en el segundo documental en la historia en hacerlo después de casi 50 años. El primero fue “Silent World” (1956) de Jacques Cousteau.

Según D’Souza, las políticas liberales y socialistas de Obama van a llevar al colapso de Estados Unidos, todo motivado por un resentimiento racial generado por las penurias vividas por las comunidades afroamericanas durante varios siglos en ese país. Mientras Moore se esforzó en hacer ver el lado negativo de las políticas de Bush, D’Souza utiliza las contradicciones de Obama frente a los conflictos de Libia y Siria para mostrar el debilitamiento que su presidencia ha causado en el poderío internacional su país.

Curiosamente, ambos documentales utilizan gran parte de su tiempo para mostrar la forma en que los padres de Bush y Obama han influenciado sus decisiones políticas. En el caso de Bush, Moore asegura que uno de los motivos para la invasión de Irak es una especie de venganza familiar hacia Saddam Hussein por las burlas hacia George Bush (padre) durante la primera guerra del Golfo Pérsico. De igual manera, D’Souza establece que las políticas socialistas y anti-imperialistas de Obama tienen su punto de partida en la admiración de este hacia Barack Obama Sr, quien mantuvo durante toda su vida una visión anticolonialista en la que la influencia de las grandes potencias debía reducirse.

U$33 millones aseguraron a “2016 Obama’s America” como el cuarto documental más taquillero de la historia de EEUU, después de “Fahrenheit 9/11”, “March of the Penguins” y “Justin Bieber: Never Say Never”

Desde el punto de vista cinematográfico, ambos documentales difieren bastante. Mientras Moore logró crear una de las mejores y más intrigantes películas de la última década, D’Souza se queda con un documental que no parece ser más que un esfuerzo amateur de muy baja calidad. “Fahrenheit 9/11” es fiel al estilo subversivo de Moore, en el que el documentalista interfiere en la acción de manera constante y también es prueba de su larga experiencia en el género, contando esta historia de manera rápida y precisa, resolviendo muchas preguntas y generando muchas otras más que obligan al espectador a pensar seriamente si la visión que Moore quiere imponer es la correcta.

“2016 Obama’s America” en cambio es víctima de la poca experiencia de su director, quien a pesar de una larga carrera como columnista nunca había dirigido un documental. Esto se nota en la manera repetitiva en la que trata de llevar su mensaje, utilizando pocas ayudas visuales y tratando de relacionar de manera excesiva al espectador con la lucha de D’Souza por lograr el sueño americano. Si bien seguramente las ideas de este documental llegarán fácilmente a las personas que comparten su visión política, nunca llega a generar el mismo nivel de duda e incertidumbre que “Fahrenheit 9/11”. Ambos documentales tienen  como pecado alejarse de la realidad y querer imponer una serie de ideas y visiones sobre dos hombres bastante diferentes entre sí.

Con públicos objetivos diferentes, tanto  “Fahrenheit 9/11” como “2016 Obama’s America”, buscan movilizar a los votantes que comparten la visión política de sus directores pero también influenciar a aquellos que se encuentran indecisos. En 2004, a pesar de su éxito comercial y con la crítica “Fahrenheit 9/11” parece no haber tenido una mayor influencia en las elecciones presidenciales que terminaron con la reelección de Bush, o si la tuvieron no fue lo suficientemente fuerte, aunque algunos dirían que ayudó a volver más públicas y accesibles algunas de las críticas al gobierno Bush. En pocos meses sabremos el resultado de la carrera por la presidencia de 2012, y si Obama es derrotado quizás una pequeña parte pueda ser atribuida al éxito de “2016 Obama’s America”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s