Arcilla y Cine, la Historia de Adam Elliot.

En un mundo de colores opacos, líneas desiguales, personajes con ojos grandes y defectos psicológicos vive Adam Elliot el australiano de 40 años encargado de darle vida a personajes inolvidables como “Harvie Krumpet” (2003) y por supuesto a “Mary y Max” (2009).

Ojos inmensos, orejas que resaltan, ojeras que encajan, una cabeza sin un solo cabello y unas simpáticas gafas; esa es la persona que abre la página oficial de Adam Elliot,  que es de hecho una caricatura de sí mismo. Porque Elliot es ese callado hombre que viste de colores oscuros, quien con una sola sonrisa te muestra, no sólo esos dientes levemente separados, sino también un mundo de imperfecciones, humor y felicidad.

Adam Elliot

Adam Elliot

Elliot nació el dos de febrero de 1972 en un pequeño pueblo de Australia en el seno de una familia muy particular. Tres hermanos; Samantha, Luke y Joshua; un payaso acrobático retirado llamado Noel como padre; y Valerie, su madre, que era peluquera. Todos vivían en una granja de langostinos en Berwick. La vida allí era sencilla, hasta que vivieron una serie de eventos desafortunados. Su hermano Luke fallece tras un ataque de asma y la granja se quiebra.

Así pues, en busca de una nueva oportunidad, Noel decide llevar toda su familia a Melbourne. En el suburbio de Mount Waverly, Elliot vivió y estudió el colegio, donde en su tiempo libre era parte de una banda marcial. Tímido, de pocos amigos y con una familia llena de artistas, su otro hermano Joshua luego se volvió actor; sería de esperar que en un futuro Elliot se volviera el cineasta que es hoy en día, mas no fue así.

Él siempre soñó con ser veterinario, pero sus bajas calificaciones en matemáticas y biología no lo dejaron entrar a la universidad y por eso terminó en un instituto de educación superior llamado Hailbury College donde estudió Arte, Literatura Inglesa, Fotografía, Dibujo y Escultura. Sin embargo, Elliot sigue deseando ser un veterinario sobre un cineasta y por eso siempre incluye animales heridos en sus películas.

No obstante, estudiar algo que inicialmente no quería no detuvo a Elliot de darlo todo en su vida como estudiante y como resultado en sus últimos años de estudio dejó huella con su interpretación del doctor Watson en una obra de Sherlock Holmes llamada “El increíble asesinato del Cardinal Tosca”.

Elliot pasó cinco años vendiendo camisetas pintadas a mano en el Esplanade Market of St. Kilda, un mercado de artesanías y curiosidades que se celebra cada domingo en Victoria. Luego, culminó sus estudios con un postgrado en Cine y Televisión con énfasis en animación en el Victorian College of the Arts.

"Harvey Krumpet"

“Harvey Krumpet”

Entonces, en 1996, año en el que terminó su carrera por completo, Elliot realizó su primera animación en stopmotion. Un cortometraje de seis minutos con personajes creados en arcilla. “La primera vez que conocí a mi tío fue cuando mi padre me llevó a conocerlo a su ferretería…”, de esta forma Elliot abre la narración de la primera película que, desde hace 16 años marcaría su estilo. Personajes en arcilla con un mundo rodeado de líneas desiguales, colores opacos,  una estética peculiar  y por supuesto la masculina voz de William McInnes como narrador es lo que creó lo que él mismo denomina clayographie, un conjunto de las palabras arcilla y biografía en inglés.

Más adelante, con la ayuda la Australian Film Commission, Screen Australia, Film Victoria y Special Broadcasting Service, Elliot terminó su trilogía con “Cousin” (1998) y “Brother” (1999). Los tres cortometrajes son basados en las historias y apreciaciones que él tiene de sus familaires, los cortos son las historias reales de su tío, primo y hermano.

Su trilogía lo ha llevado a más de 200 festivales y le ha otorgado más de 50 premios, pero no fue hasta su película de 23 minutos “Harvie Krumpet” (2003) quien sorprendentemente le ganó a Elliot su primer (y hasta ahora único) Oscar en la categoría de Cortometraje Animado. Venciendo a la favorita del público y la crítica, “Destino” (2003). La sorprendente película de Dalí y Disney.

Ver: de las Silly Symphonies a The Lost Thing: un viaje por la historia corta de la animación corta

Después de su triunfo en la academia, el tímido director australiano le ha demostrado a Hollywood el nulo interés que tiene en pertenecer a su mundo. Todos los años recibe una invitación doble para asistir a los premios de la academia, sin embargo el año de su nominación sigue siendo la única ceremonia donde lo pudieron ver.

Las únicas veces que ha viajado a Hollywood a hablar con productores que lo ofrecieron dirigir películas sobre piratas y dragones en las que no se ha interesado, por otro ladro, aprovechó su momento de fama para conseguir capital y enfrentarse a lo que sería su primer largometraje animado: “Mary and Max”.

Cinco años tomó la realización de su película. Cinco años, 133 sets, 212 marionetas y 808 cajas miniaturas de bolsitas de té marca Earl Grey; fueron lo necesario para crear esta historia de dos mundos, dos paletas de colores y dos personajes que ha cautivado a millones.

De alguna forma “Mary and Max” es la conclusión de su trilogía de clayographies puesto que es basada en la vida real. Mas la historia verdadera no es la de una solitaría niña de ocho años en Australia, sino la del mismo Elliot. Mary, es una especie de reflejo de lo que fue su infancia en Melbourne y Max, un retrato de su propio amigo de correspondencia, con quien se ha escrito por más de 20 años.

En sus personajes, Elliot ha retratado diferentes problemas como síndrome de Tourette, Asperger, Alzheimer y alcoholismo; esto es porque el mismo director es alguien “imperfecto” como sus creaciones. Desde que nació tiene en sus manos cierto temblor, que sin ser Parkinson, tiene un movimiento constante. No obstante, para él su enfermedad no ha hecho más que marcar su propio estilo al dibujar con líneas desiguales.

"Mary and Max"

“Mary and Max”

Dicha particularidad se nota especial en su libro para niños El ABC de los perros desafortunados, libro publicado en noviembre de 2010 por la editorial británica Penguin books.  El libro, también a blanco y negro como sus películas, cuenta cortas historias de  perros basadas en la vida de sus mascotas y las de sus amigos.

El éxito de Elliot en el mundo de la animación no es gratuito. Además de su talento, él es una persona que tiene un corazón que late por la animación. Llama a sus películas “hijas” y afirma que una de las mayores razones para invertirle tanto tiempo a un stopmotion en arcilla, es porque le gusta sentir que es una creación netamente suya, de sus manos.

Desde el guión Elliot es meticuloso. Él hace el primer borrador del guión, y luego hace otros diez, veinte, cincuenta o cien. Los que sean necesarios, ya que le gusta que cada palabra tenga una propósito. Por ello la impresionante narrativa de cada una de sus creaciones.

Hoy por hoy, solo hay rumores de un nuevo largometraje de Adam Elliot, resta esperar que próxima vida será recreada en pequeñas figuritas de arcillas que se mueven cuadro por cuadro

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