Las diez mejores películas latinoamericanas de 2015

Lo mejor de 2015 cortado final

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En 2015, más que en ningún otro año, los ojos del mundo cinéfilo se pusieron sobre América Latina. No es una exageración. En los tres festivales de cine más importantes del mundo—Cannes, Berlín y Venecia—el continente se lució. En el primero, las críticas a una Competencia oficial con solo un título latinoamericano (la mexicana “Chronic”, ganadora al mejor guión) se vieron validadas cuando en las secciones paralelas—la Quincena de Realizadores y la Semana de la Crítica—ganaron representantes latinas: en la primera, “El Abrazo de la Serpiente”, y en la segunda, “La Patota”. La colombiana “La Tierra y la Sombra” se llevó, además, la Cámara de Oro, entregada a la mejor ópera prima en cualquier sección del festival.

En Berlín, Latinoamérica no se lució menos. En la competencia principal, la chilena “El Club” se alzó con el Oso de Plata al mejor director, la guatemalteca “Ixcanul” se alzó con otro Oso de Plata por su contribución artística y la chilena “El Botón de Nácar” se llevó el reconocimiento al mejor guión. En la sección Panorama, “The Second Mother”, de Brasil, se alzó con el primer lugar en el premio de la audiencia. La joya de la corona se la llevó Venezuela en Venecia, donde Lorenzo Vigas se llevó el premio más importante, el León de Oro, por su primer largometraje, “Desde Allá”. Vigas fue acompañado en el podio por el argentino Pablo Trapero, ganador del León de Plata por “El Clan”.

A pesar de que la distribución no nos permitió ver películas tan importantes este año como “Ixcanul” (Guatemala), “The Second Mother” (Brasil), “Desde Allá” y “Dauna, lo que lleva el río” (Venezuela), sin duda las consideraremos el próximo año. Estas son las diez mejores películas latinoamericanas del año para fílmicas:

#10

El Clan

“El Clan”
(Pablo Trapero, Argentina)

Ganadora del León de Plata al Mejor Director en el pasado Festival de Venecia, “El Clan” es una mirada fría y sombría al operar de la familia Puccio, que en los años 80s secuestraba personas en la era post-dictadura en Argentina. Con crudeza y guiados por una interpretación memorable de Guillermo Francella, en “El Clan” no solo somos testigos del modus operandi de la familia sino de las tensiones y conflictos internos de la familia, y de la inmensa dificultad de una sociedad para desligarse de un pasado inmediato que busca arraigarse de la manera que encuentre al presente.

#9

3 bellezas fear

“Tres Bellezas”
(Carlos Caridad-Montero, Venezuela)

Al igual que sucede en la vecina Colombia, el cine venezolano ha vivido un resurgimiento en los últimos años. Cada vez son más las producciones de ese país que logran trascender las fronteras y llegar a los demás mercados del continente. Una de esas películas es “Tres Bellezas”, la comedia del director Carlos Caridad-Montero en la que aborda el conocido gusto de ese país por los concursos de belleza. Con un humor negro, y grandes actuaciones de sus protagonistas, “Tres Bellezas” es una de las mejores comedias latinoamericanas de los últimos años.

#8

tierra en la sombra

“La Tierra y la Sombra”
(César Augusto Acevedo, Colombia)

Con un ritmo pausado, César Augusto Acevedo nos trajo este año la historia de un campesino que retorna después de 17 años al pueblo donde creció, para encontrar todo completamente cambiado, y su familia resistiendo con sus últimas fuerzas la tragedia del desarraigo. Gracias a una cámara inteligentemente manejada para exaltar la melancolía de la historia, Acevedo ganó este año la Cámara de Oro a la mejor ópera prima presentada en el festival de Cannes, y se convirtió inmediatamente en uno de los talentos a seguir en el cine latinoamericano.

#7

The Boy and the World

“The Boy and the World (O Menino e o Mundo)”
(Alê Abreu, Brasil)

El cine latinoamericano sigue su avance en la escena internacional llegando a nuevos públicos y explorando nuevas ideas. “O Menino e o Mundo” hace parte de una nueva ola de cine animado latino. Con una animación sencilla y pocos diálogos, Alè Abreu logra contar un enternecedora historia sobre las relaciones entre padre e hijo y a su vez comunica un mensaje sobre la necesidad de proteger el medio ambiente. Esta es apenas la segunda película latinoamericana en ganar el prestigioso festival de cine animado de Annecy, Francia.

#6

Gente de bien

“Gente de bien”
(Franco Lolli, Colombia)

Un niño que empieza a pasar tiempo con la familia, de un estrato marcadamente más alto, para la cual trabaja su padre, es el protagonista de “Gente de bien”, un relato sencillo, de pequeña escala pero de grande alcance, en el que el director Franco Lolli se sumerge en las ambigüedades morales inherentes a las relaciones sociales en una sociedad de clases. “Gente de bien” privilegia una melancolía de cocción lenta en vez de momentos de dramatismo intenso, y logra así que los momentos tristes sean aún más dolorosos.

Ver también: Gente de bien (2015): Reseña

#5

Gueros

“Güeros”
(Alonso Ruizpalacios, México)

Desde hace varios años, el cine mexicano ha explorado las dificultades de crecer y encontrar el camino correcto a la madurez. Producciones como “Y Tu Mamá Tambien”, “Perfume de Violetas” y “Temporada de Patos” son prueba de una tendencia creciente en el cine de ese país en este sentido. “Güeros” de Alonso Ruizpalacios cuenta la historia de dos jóvenes estudiantes universitarios que, tras una huelga en su universidad, se embarcan en un viaje de carretera. El guión de Ruizpalacios, la originalidad en la edición y la fotografía a blanco y negro hacen de esta película una de las experiencias cinematográficas más memorables del año.

#4

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“El Club”
(Pablo Larraín, Chile)

Después de la brillante “No”, Pablo Larraín regresó con la historia de una casa en un pueblo playero de chile con unos habitantes muy particulares—sacerdotes que están en retiro debido a infracciones que han cometido. La tranquilidad en la casa se verá interrumpida con la llegada de un nuevo padre, a quien persigue su pasado, encarnado en uno de sus pupilos, ahora crecido, a quien no le importa ventilar sus secretos. “El Club” es una película expertamente realizada y, sobre todo, impecablemente actuada, que se convierte en una crítica fina a la naturaleza humana y una comedia negra implacable.

#3

Paulina

“La Patota”
(Santiago Mitre, Argentina)

Paulina, una abogada con un futuro brillante en la carrera judicial, como escuchamos a su papá repetir en una impactante primera escena, decide irse a un pueblo rural de Argentina, en la frontera con Paraguay, a enseñar en una escuela y probar, desde abajo, el programa educativo que ha creado. Con la eminentemente feminista “La Patota”, Mitre nos ofrece uno de los personajes más intrigantes del año, una mujer que hace las cosas a su manera porque conoce las limitaciones de la justicia. “La Patota” participó en la Semana de la Crítica en Cannes y se llevó allí el merecido premio a la mejor película.

#2

El boton de nacar

“El Botón de Nácar”
(Patricio Guzmán, Chile)

Patricio Guzmán continúa con su recuperación de la memoria histórica de Chile. Después de recorrer el desierto del Atacama en búsqueda de los secretos que esconden sus arenas, su mirada se vuelca hacia el Océano Pacífico. Testigo silencioso de la historia del país austral, el océano fue utilizado como cementerio por la última dictadura militar tragándose en sus entrañas la verdad de muchos desaparecidos. Cauteloso y lejos de cualquier sensacionalismo, Guzmán vuelve a demostrar por qué es uno de los documentalistas más importantes de este continente y del mundo. En “El Botón de Nácar”, el agua no solo tiene memoria. También tiene voz.

#1

Abrazo de la serpiente

“El Abrazo de la Serpiente”
(Ciro Guerra, Colombia)

Con audacia, Ciro Guerra muestra en “El abrazo de la serpiente” los efectos devastadores de la colonización, palpables en la naturaleza, en los cuerpos y en las ideas. Lo hace con la historia de dos exploradores europeos que llegan a finales del siglo XIX, separados por unas décadas, a la selva amazónica, encontrando a un mismo indígena que les servirá de guía. Hablada en nueve idiomas y filmada en medio del Amazonas, por partes graciosa y por partes terrorífica, y guiada por el tacto y la ambición desbordada de Guerra, “El abrazo de la serpiente” es un relato finamente elaborado y expertamente realizado, un documento histórico a la vez que un viaje emocional. Una verdadera obra maestra.

Ver también: El abrazo de la serpiente (2015): Reseña

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